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Innovó la Política Peruana

 

Dr. Alejandro Toledo Manrique – Ex Presidente de la República

Nos encontramos ante el hombre de Estado, ante el presidente demócrata que llegó a esta casa dos veces impulsado por la voluntad de los peruanos. Nos inclinamos ante el padre de familia y esposo ejemplar, ante el  maestro universitario, ante el jefe de un partido, Acción Popular, que anima la vida del país, por casi medio siglo. Nos inclinamos ante quién concibió al Perú como doctrina elevando la Patria ante los altares.

Eliane, mi padre, mi familia y yo nos inclinamos ante usted, señor presidente con profunda admiración. Nos inclinamos ante el pionero que pobló la selva de hombres y caminos, al peruanista enamorado del paisaje urbano, al constructor de casas, de carreteras y escuelas, la orador, al líder, al tribuno y al combatiente, al demócrata pluralista, dialogante y concertador.

El Perú hoy con tristeza, pero al mismo tiempo con orgullo, se inclina ante el hombre de la bandera, aquel que peleó en las calles por la legalidad de su partido.

Amigos nos rendimos hoy ante el hombre  del siglo XX, Fernando Belaunde Terry, ante aquel que ha tenido todos los honores de un hombre público.  Ante él  toda la palabra es escasa e  insuficiente; por eso quisimos tenerlo aquí con todos nosotros antes de partir a su última morada, y afirmar con su presencia en Palacio de Gobierno su ejemplar legado democrático.

Fernando Belaunde Terry está cosechando lo que ha sembrado durante décadas de servicio público honrado y honesto. Cosecha lo que las mujeres y hombres honrados y nuevos  pueden cosechar a lo largo de su vida: unanimidad de los suyos y de los otros. Cosecha la memoria de los peruanos respecto a sus virtudes, en especial su acción democrática y desarrollista.

Fernando Belaunde Terry fue el presidente que soñando nos enseñó a soñar. Nos enseñó el valor de las grandes vías de comunicación, de los grandes proyectos de irrigación, de los complejos habitacionales, de las escuelas construidas en los sitios más remotos y de la cooperación popular para las pequeñas obras públicas.

El presidente Belaunde innovó la política peruana como ningún otro, afirmó el peruanismo, practicó el diálogo. Fundó un partido abierto para todos y sentó las bases delo que él denominó la conquista del Perú por los peruanos.  Llegó a mi pueblo a caballo amando al Perú profundo. Viajó por el Perú aprendiendo y enseñando. La combinación de arquitecto, político, geógrafo que en él existía, produjo un resultado extraordinario, es decir, una palpitante vocación por el Perú profundo.

Nos une mucho este gobierno democrático que conquistamos hace poco. Los peruanos también, gracias al tesón del presidente Belaunde, quieren perennizar en la memoria de todos los peruanos el legado ético, moral honrado y democrático del ciudadano yace aquí antes de partir a su última morada.

Por ello nuestro Gobierno, por primera y única vez, ha decidido imponer el Gran Collar de la Democracia al ilustre Presidente Fernando Belaunde Terry. Más que un galardón, más que un premio, es un agradecimiento a usted, señor presidente, y en él quisiéramos expresar e interpretar los sentimientos mas intenso que hoy embargan a los peruanos ver partir a un hombre que por décadas se colocó al servicio del Estado, con sacrificio, humildad y mucha honradez.

Es usted, señor Presidente, un faro de inspiración para los jóvenes. Usted, que fue mi amigo y consejero;  usted, que me dio una mano para ingresar en la Universidad de Stanford para hacer ,mi doctorado. Usted, que tuvo la generosidad de compartir su experiencia conmigo en los últimos días de si vida. Usted, que fue generoso con los peruanos que aman la democracia. Hoy usted se va a unir a Violeta, pero su ejemplo será fuente de inspiración y recurriré a usted, Fernando Belaunde Tery, en la gloria del recuerdo de la Patria.

A sus familiares, nuestro abrazo de aliento; y a sus partidarios, el deseo de que su semilla siga produciendo los frutos democráticos que usted, señor presidente, sembró.  Me va  a hacer falta, lo extrañaré. Pero siempre señalaré su vocación democrática y concertadora y caminaremos juntos. Usted desde lejos y yo todavía en esta responsabilidad para encontrar nuestra manos en la inmensidad del Perú profundo.

Gracias.

Ceremonia en Palacio de Gobierno, con ocasión de la condecoración póstuma con el Gran Collar de la Democracia (miércoles 5 de junio de 2002)